Las cookies son galletas informáticas, o lo que es mejor, pequeñas informaciones que manda Internet a nuestro navegador y que se guardan en él durante un tiempo. Algunas cookies son necesarias, como cuando ingresamos con nuestra cuenta de una red social y a la siguiente vez los datos ya están guardados de la vez anterior y no hay que meter ni nombre ni contraseña, o cuando compramos en una tienda online y añadimos productos a la cesta. Las cookies hacen que esa información de compra se almacene en nuestro navegador y por ello aunque cerremos la página, si más tarde la volvemos a abrir, es posible que nuestro carrito siga con los productos que seleccionamos.

Aprende qué son las coolies aquí: https://tecnologia.doncomos.com/que-son-las-cookies

Según la Ley todas las páginas tienen que avisar de que usan cookies y esto lo hacen con una ventana emergente en la parte superior de la página, si las aceptas también lo haces con los términos, pero si las rechazas es probable que en ciertas páginas no puedas ver todos los elementos o no funcione correctamente.

No todas las cookies son ‘buenas’, también hay algunas que se aprovechan de la información que les facilitamos para beneficiarse. Este es el caso de algunas páginas, sobre todo de compra online, en la que observan qué productos hemos visto y en el caso de que los hayamos comprado, con qué correo electrónico lo hemos registrado. De esta manera mandan información publicitaria a la dirección de correo y aparece publicidad en nuestras redes sociales mientras estamos haciendo uso de ellas. Por este motivo se creó la Ley de cookies, aunque al aceptar la pantalla emergente podemos estar aceptando las que intentan beneficiarse sin nosotros darnos cuenta, por esto mismo hay veces que nos llegan emails con productos similares a nuestras preferencias de tiendas que no nos suenan, porque nuestra información se ha obtenido mediante las cookies.

Por todo ello es importante que aprendas a habilitar cookies en tu navegador, porque ayudan al mismo en la búsqueda de información. Y habilitarlas es muy sencillo:

  1. Selecciona en tu navegador el icono de tres líneas horizontales en la parte superior derecha de la pantalla.
  2. Busca la opción de configuración. Suele estar entre las últimas opciones.
  3. Baja todo lo que puedas con el cursor y dale a mostrar configuración avanzada. Es una opción que suele venir destacada en azul marino y subrayada.
  4. En privacidad, dale a configuración de contenido.
  5. Habrá varias opciones, selecciona la de permitir que se almacenen datos locales (recomendado). Es la primera de las opciones y si ves que está seleccionada ya, es que ya tenías habilitadas las cookies en tu navegador.
  6. Dale a listo. Ahora ya habrás cambiado la configuración de tu navegador y tendrás activadas las cookies. Esto lo podrás comprobar metiéndote a alguna página de compra online, metiendo algún producto en la cesta, cerrando la página y metiéndote de nuevo. Si la cesta sigue llena, aun después de haber cerrado las pestañas, es que lo has hecho bien. O accede a una de tus redes sociales, introduce tus datos y comprueba que saliendo de ella y volviendo a meterte ya no tienes que introducirlos, sino que se han quedado guardados. Esto es la función de las cookies.

Por regla general la configuración del ordenador viene así, pero asegúrate de que está de esta manera y te ahorras tener que estar metiendo tus datos cada poco tiempo en páginas que usas habitualmente.

Consejos para habilitar cookies

  • Si tienes problemas tras habilitar las cookies porque te aparece el mensaje de error, cierra todas las pestañas y vuelve a abrir el navegador y si aun así tienes problemas, borra los datos de la caché y repite los pasos de habilitar las cookies.
  • Si en tu navegador las opciones no son las mismas que las descritas en las instrucciones, búscalo en Internet por si algún paso es diferente.
  • Las cookies son muy útiles para navegar por la web, así que lo mejor que puedes hacer es habilitarlas.
  • Si estás cansado de la publicidad que te sale mientras estás en las redes sociales sobre algún producto que has visto anteriormente y te sale como publicidad, eso es culpa de las cookies. Hay algunas páginas que las utilizan para beneficiarse y además de ese producto que ya viste te muestran otros que son parecidos. Si toda esta información te abruma, puedes deshabilitar las cookies dándole a no permitir que se guarden datos de los sitios.
  • En lugar de privacidad, algunos navegadores puedes ponerte directamente cookies y ya dentro de ese apartado tú buscas habilitarlos o deshabilitarlos.
  • Si tienes alguna duda de cómo hacerlo, puedes preguntarle a alguien que ya lo haya hecho o que tenga más idea que tú en temas informáticos.
  • Después de habilitar las cookies, comprueba que los has hecho bien metiendo en internet con tu navegador. Si ves que todo sigue como antes, cierra todas las pestañas y prueba a hacer el proceso de nuevo. Tienes que notar la diferencia.
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