Una cookie o como su propio nombre en inglés indica, galleta, informática en este caso, es una información enviada por un sitio web y almacenada en el navegador del usuario por lo que el navegador puede saber la actividad anterior que ha tenido el usuario. Esto quiere decir que cuando nos metemos en una página web ésta manda información a nuestro navegador como Chrome o Firefox. Por lo que cuando nos volvamos a meter en esa página, nuestro navegador recuperará la información que buscamos anteriormente.

Ahora la mayoría de los sitios webs preguntan sobre el uso de las cookies y su autorización. Un claro ejemplo es cuando vamos a hacer una compra por Internet y añadimos algún producto al carrito. Las cookies son la que se encargan de ello y nuestro navegador almacena esa información. La página web no sería capaz de hacerlo porque serian miles de datos informáticos. Por lo que ahí tenemos activadas las cookies de esa tienda online, si nos salimos y más tarde nos volvemos a meter, observamos como la compra sigue en el carrito, y es porque los datos todavía no se han eliminado del navegador.

Otra ocasión en la que las cookies son muy útiles es cuando accedemos a nuestras redes sociales. La primera vez tenemos que meter nuestro usuario y contraseña, pero si nos volvemos a meter, y las cookies están activas, no hará falta porque el navegador encontrará esa información de la cookie primera y accederemos automáticamente a la red.

En la publicidad ocurre lo mismo. Cuando buscamos algo en el navegador, ya sea ropa o un viaje, esa información la está guardando el navegador. Por esto mismo cuando miramos Facebook, por ejemplo, a la derecha o entre las publicaciones del ‘timeline’ nos aparecen anuncios publicitarios sobre productos que anteriormente hemos buscado. Si nos metimos en alguna tienda online de deportes para mirar unas mallas, nos aparecerá una publicidad con ese producto y otros parecidos, porque el navegador busca en la cookie información.

El uso de cookies es imprescindible, pero mientras que unas son beneficiosas para el usuario las otras son intrusivas porque reconocen lo que has comprado y hasta con qué correo, por lo que podrían enviarte información a través de él. Debido a esta situación se creó una Ley de cookies. La Ley obliga a informar al usuario de que se está haciendo uso de las cookies y el usuario puede aceptarlo o rechazarlo con un panel informativo en la parte superior de la página, normalmente.

Tras la Ley se establecieron dos tipos de cookies: las necesarias y sin las cuales la web no funcionaría, como en el caso del carrito de la compra o el acceso a las redes sociales; y las que averiguan información de más del usuario para beneficiarse de ella, como la de las publicidades. De hecho de estas últimas, las innecesarias, hay varios tipos y piden que se hagan otras acciones además de informar de que se van a usar:

  1. Sin capacidad de identificación del usuario. Es necesario que soliciten el permiso para meterse en ellas.
  2. Con capacidad de identificación del usuario. Son unas de las más intrusivas, como las de la publicidad. Saben en qué páginas te has metido e incluso si le has dado like a alguna publicación, por lo que lo aprovecharán para darte más información de compra.
  3. Aceptada en la configuración del ordenador. Aunque las páginas webs informen del uso de cookies, a través de la configuración de nuestro pc podemos decir qué cookies queremos ver siempre y cuáles no. De este modo configuramos las imprescindibles como en el caso de las redes sociales o las compras por Internet.

Consejos

  • Configura tu ordenador para dar acceso a las cookies imprescindibles pero no a las otras y cuando te salte la ventana emergente informándote de que la página web usa cookies, dependiendo de qué tipo de página sea, acéptala o recházala.
  • Ten en cuenta que si rechazas que una página haga uso de sus cookies, puede que haya parte de la información de esa página web que no puedas ver.
  • Las cookies son buenas hasta cierto punto, te ayudan a recuperar información sin necesidad de meter todo el tiempo el usuario, pero no todas las páginas lo hacen de forma legal y, aunque están obligadas a informar de su uso, puedes hacerse con tus datos para, por ejemplo, mandarte correos con información de productos similares a los que has podido seleccionar en un carrito de la compra. Asegúrate de que eso no te pasa y sino intenta deshabilitarlas.
  • La Ley de cookies aplica a todas las webs que van dirigidas al público español, aunque las páginas sean extranjeras. Por lo que si eres consciente de que se están haciendo con tus datos y mandándote correos que no quieres, y además corroboras que van en contra de esa Ley, puedes denunciarlo.
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